sábado, 2 de junio de 2012

EL VIAJE ASTRAL EN SÍ



El ser humano no tiene un alma... ¡es un alma con una envoltura física! Según fue revelado por los Maestros de Luz a través de Mensajes canalizados en sesión de Mediumnidad, nuestro espíritu solo encarna en un 10 %  y el 90 % restante se encuentra en el plano espiritual correspondiente.
Realizar un viaje astral significa que nuestro ser, ese 10 % encarnado, sale de la envoltura física y recorre el universo suprafísico, pudiendo visitar en esencia espiritual otros mundos.
Deseo aclarar una idea errónea: Se pensaba que en los viajes astrales se podía ir a todos los planos espirituales, desde el -2 (octava esfera) hasta el plano 10º, donde moran los Aes... pero no hay límites solo hacia los planos inferiores. Los planos superiores a la vibración actual del thetán de cada uno están vedados, porque de la misma manera que el espíritu no puede visualizar los planos superiores a su hábitat actual, nuestro 10 % encarnado tampoco puede ir astralmente a un plano superior al de nuestro Yo Superior o Thetán (el 90 % restante).
Me han preguntado si al realizar el viaje astral, nuestro 10 % se puede comunicar con el restante 90 %, que es nuestro Yo Superior. Mi respuesta es la siguiente: Volvamos al ejemplo que dí antes de comparar al espíritu con una varilla metálica y, al encarnar, es como si esa varilla entrara en el ojo de una cerradura: un 10 % queda de un lado y el otro 90 %, del otro... ¡pero la varilla sigue siendo una!
Entonces, cuando el 10 % realiza un viaje astral es como si otra vez estuviera el espíritu completo en un 100 % y no necesita comunicarse porque se unifican los conceptos... con una diferencia: Los Lípikas tienen vedado el acceso al Archivo Akásico al 10 % y, aunque esté (momentáneamente) unido con el 90 % restante, no puede visualizar sus vidas pasadas. Entonces, al regresar al cuerpo, nuestro 10 % solo podrá incorporar a sus vivencias lo que experimentó en ese viaje.



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